HOY HE VUELTO A TENER 16 AÑOS

El pasado martes, Maider Cascón, técnica del programa Lanaldi, acompañó a 12 jóvenes de la Ikastola Lauro y del IES Sopelana a la clínica del IMQ de Zorrozaurre. Todos y todas las jóvenes que acudieron a la jornada tienen inquietudes profesionales relacionadas con la medicina, y gracias a las personas voluntarias de la clínica, pudieron comprobar y contrastar sus intereses e ideas con la realidad médica del momento. Compartimos la reflexión de Maider sobre la jornada:

Me he levantado con la ilusión de acompañar a estudiantes de 1º de bachillerato en uno de sus primeros contacto con el mundo de la empresa. Hoy hemos acudido al IMQ.

Cuando he llegado a la clínica, he visto al grupo de jóvenes con caras de expectación y curiosidad. Puntualidad inglesa, que se suele decir, 9.15 h y a la espera de que nos reciban en la clínica.

De pronto, mi cabeza o, quizá el corazón, me ha dicho: “Maider, ¿por qué no tener hoy 16 años otra vez?” Me ha parecido una idea excelente y divertida a la vez: vaciarme, estar, sentir… Así que una vez hechas las presentaciones oficiales, me he integrado en el grupo joven como una más.

La acogida por parte del IMQ ha sido exquisita y la respuesta de los chicos y chicas de Lauro y Sopela excelente.

Nos hemos sumergido en el mundo de las urgencias, diagnóstico por imagen, zona de oncología, etc.

Los profesionales nos han contagiado su entusiasmo, vocación y responsabilidad. Nos han hablado del sacrificio, de lo apasionante y gratificante que les resulta su trabajo.

Hemos visto profesionalidad y mucho avance tecnológico dentro del mundo de las batas blancas: máquinas-robots increíbles que hacen milagros gracias a las manos que hay detrás.

¡Es verdad! Ha impactado “lo tecnológico”, pero me gustaría recalcar el mensaje de todos y todas las profesionales con los que hemos estado, pues contagiar el entusiasmo no es fácil, pero ellos y ellas lo han conseguido. Nos han convencido de que si se quiere, se puede. De que existe vocación, que existen valores, calidad humana, empatía con los pacientes y familiares, inteligencia emocional para gestionar los mementos difíciles…  Y sobre todo, de que merece la pena.

“Ningún día de mi vida me he arrepentido de dedicarme a esta profesión” (Jefe médico de la unidad de urgencias).

¡Muchas gracias a todas las personas que habéis hecho posible esta experiencia! Profesionales y estudiantes. Con este programa aprendemos todos.

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